-¿Y si los nenúfares de Giverny
fueran los oídos de las hadas
habitantes de la profundidad del jardìn de agua?
¿Y si cada palabra de amor que ellas escucharan
se convirtiera en una estrella?
-Entonces, si es así, mi dulce amor,
¡habríamos convertido el firmamento
en una galaxia de palabras de amor!
No hay comentarios:
Publicar un comentario